
Me preguntaban amigos chilenos hace unos días de los encantos de Francia a partir del hecho de que en verdad, la nación sudamericana profesa notable admiración por el glamour galo, aunque tiene a Alemania como una de sus referencias principales.
Salvo las historias del vino que encuentran bastantes lugares comunes entre Francia y Chile, no parece a priori que existan otros elementos que marquen proximidades en las culturas de las dos naciones, pero es evidente que algo enigmático merodea el ambiente.
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