Buena Vista Social Club, los buenos vinos

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El hombre era parte del habano, o viceversa. Compay Segundo andaba siempre con un tabaco en la boca. Era parte de su personalidad, adornada con sombrero, traje, corbata y guitarra en mano.

Sonreía con frecuencia y su voz grave entonaba la cadencia mágica de su archipopular Chan Chan. Cuando murió a los 95 años había alcanzado una fama sin precedentes con el Buena Vista Social Club.
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The Artist, Jean Dujardin e Isabelle Huppert

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El carisma de Jean Dujardin y la sobriedad de Isabelle Huppert recuerdan distancias y también raíces de ese bello invento llamado cinematógrafo, con origen precisamente en Francia. Entonces vuelven los célebres hermanos Lumiére y el brillo silente resplandece con The Artist.

Parece una amalgama de temas traídos a colación por el simple gusto de hablar de cine.
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Julia Roberts y Bjork: grandes actuaciones

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Julia Roberts

Julia Roberts

De Julia Roberts muchos se enamoraron con Pretty Woman, a pesar de la insulsa historia de la esbelta Cenicienta y el gran favor que le hizo a Richard Gere para salirse un tanto de la mediocridad de su carrera.

Pero admito que yo también sucumbí ante los encantos de la bella y tierna Julie Fiona Roberts, su verdadero nombre, la hermana del hasta hace poco irregular y gris Eric Roberts. Al final del cuento, su sonrisa bien vale lo que París.
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Estar aquí: el privilegio de Paul Newman

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Estremecidos en la conmoción que significa el adiós a un buen amigo, el mundo de cinéfilos guardará siempre en el recuerdo de los elegidos al actor estadounidense Paul Newman.

Era en apariencia una de esas personas fáciles de trabar relación y aunque no le faltó nunca fama y dinero, trató de mantenerse en la cuerda de lo común, a distancia del “show biz” y de las estridencias.
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Daniel Day Lewis: la piel en el cine

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DDL

París.- El primer impacto es negativo, el siguiente es descarnado y el final, repulsivo. Entonces Daniel Day-Lewis ha conseguido su propósito y justifica con creces el segundo Oscar de su carrera con There will be blood.

Es la encarnación más legítima de la metamorfosis de un actor, según la exigente crítica francesa. Tal vez con la virtud de ser uno de los pocos en el mundo capaz de meterse en la piel del personaje como si hubiese nacido con esas características.
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