
Demonio con voz de ángel
Si se hiciera una traducción literal de su apellido, “voilá”, aparecería la explicación mágica de su adicción al alcohol, las drogas y el desorden de su vida.
Poseída o cuando menos desequilibrada: sus mejores epítetos.
Puede hasta que un día desaparezca. Todo es posible con Amy Winehouse. Pero esta joven británica de apenas 25 años posee el hechizo de su voz, su increíble voz.
Sentada en su apartamento de Londres, desaliñada como casi siempre y con un vaso de ginebra o vodka en sus manos, es capaz de cautivar y estremecer al más insensible de los públicos.
Tiene la típica imagen de una perdedora consuetudinaria y, sin embargo, es contra viento y marea, gran triunfadora. Le negaron la visa para asistir a la ceremonia de los Grammy en Estados Unidos. No hizo falta, ganó cinco premios.
Si Lucifer la cautivó por un lado, los ángeles de la guarda le obsequiaron a cambio unas cuerdas vocales de lujo. Amy Winehouse, cada día más popular y cada día en más conflictos personales.
Es su karma, aseguran sus millones de fans que no quieren perderse sus canciones.
De tantas paradojas, una vez: Winehouse sería en castellano “la casa del vino”.
Expulsada constantemente de bares y sitios públicos de categoría, también envuelta en problemas de drogas. Ebria por añadidura en sus conciertos.
Sin embargo, cuando la entrevistan, aflora una sonrisa maliciosa en la que esconde algo de la inocencia juvenil que le queda. Tiene una fortuna de 12 millones de euros, aseguran los especialistas británicos del tema. Doce millones de euros, sin rumbo fijo.
Es fácil perdonar a alguien con tanto dinero, comentaban humoristas franceses preguntados por el “caso Amy”. Otros, menos crueles, admiten que cuando canta, desaparecen sus maleficios y su timbre melodioso es muy agradable.
Lleva consigo, de cualquier modo, un fardo muy difícil de ocultar. Un esposo del mismo estilo, padres adorables aunque excesivamente tolerantes, que no dejan de sentirse orgullos por los notables lauros conseguidos por esta chica de cabello negro, decenas de tatuajes y ahora muy delgada.
Tenía mejor figura antes, pero los medios británicos comenzaron a decir que para su estatura, lucia demasiado pasada de kilogramos. Entre dietas, cigarrillos, alcohol y drogas, terminó casi en la anorexia.
Es una combinación de Billie Holiday, Sarah Vaughan, Diana Ross, Ela Fitzgerald o Aretha Franklin. Difícil encasillarla. Tiene la mística del jazz, el poder del soul y la impronta del blues. De hecho, maneja su voz como quiere.
“Loca maravillosa”, llamada así por algunos periodistas franceses, convertida en figura inevitable de la canción en los tiempos actuales.
LA ANTIHEROE
Su sinceridad se ha convertido en una de las claves de su éxito, o más bien en respuesta justificativa de todas las alteraciones que marcan el curso de su vida.
Hay de cierto modo un aire de provocación al “establishment” que por ahora da resultados.
Dos discos triunfales, “Frank” y muy en especial “Back to back”, más de 10 millones de copias vendidas le hicieron saber muy rápido que el producto Amy Winehouse, así y todo, es una máquina de hacer dinero.
You know i´m not good (Sabes que no soy Buena) es el título de una de sus canciones más exitosas. “Mis letras son como la vida misma, con alegrías y tristezas, pero sobre todo, con mucha franqueza”, admitió recientemente.
Nacida el 14 de septiembre de 1983, en el seno de una familia judía muy apegada al jazz, Amy Winehouse se crió en los suburbios londinenses de Southgate, donde a los 10 años de edad formó una banda de rap llamada Sweet n´Sour.
A los 16 años el cantante y amigo Tyler James se ofreció para entregar un demo de la joven a un productor y a partir de ahí comenzó su carrera profesional.
¿Los conflictos?. Comenzaron en las escuelas donde fue castigada o expulsada no pocas veces. Y su lengua, no calla jamás, es incontrolable: calificó a Madonna de “vieja señorita” y confesó por lo menos un intento de suicidio.
Otra de sus melodías favoritas parece un contrasentido: Rehab (Rehabilitación), como en todas sus cosas. No estoy del todo bien, pero no creo que ninguna mujer lo esté, dijo en una entrevista en la cual terminó riendo a carcajadas.
En el fondo, Back to back es un disco muy intimista, a su manera. Es un retrato de los avatares de Amy, de aspectos que pudieran destruir definitivamente su carrera, o quizá permitirle una redención con horizontes de esperanzas.
Por el momento, aseguran sus seguidores, está tomando juicio y quiere darle una nueva dimensión a su entorno.
Las dudas y el escepticismo afloran por doquier. Latente el temor de que en una de sus frecuentes recaídas, el mundo termine perdiéndose el talento de Amy Winwhouse.
Brother:
Esta muchacha me encanta cuando cant,pero a la vez me produce una impresiòn rara cuando veo su patètica imagen en la TV,al ritmo que lleva,creo que se va pronto del parque.
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pues amy winehouse es todo eso y mucho más. no es la primera ni será la última en caer en tantas excentricidades y sobrepasar los límites de lo permisible, pero tiene una voz excepcional. un abrazo
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Una página muy equilibrada y de buenas crónicas- Excelente. Tomo nota para la mía.
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una idea que tenía reservada hace algún tiempo y por fin se hizo realidad. he tratado de no volver sobre mis propios caminos, sino tomarlos apenas de base para armar estructuras diferentes y sin camisas de fuerzas. son y serán estos los temas del blog.
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Sobre el articulo de Amy Winwhouse, me gustó, existen muchos talentoss en el mundo con esos vicios; que el final de casi todos es terrible y se pierde todo ese arte, que sus genes le facilitaron y su entorno lo desarrolló, para después perderlo antes de tiempo.
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En la perdida de el sentido de la realidad es que se han creado , personajes, temas, peliculas,y hasta lugares magicos, se escuchan voces que no concuerdan con una imagen que grita a travez de su canto la necesidad de ser , solo ser ,si nos detuvieramos por solo un moomento observariamos que mas alla de los adornos de su cuerpo su alma cantar.Unica !
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Una lástima que se haya perdido tanto talento.
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No soy fanático de este tipo de música, pero reconozco la pérdida de una gran voz.
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Confieso que la primera vez que la vi me causó una sensación contradictoria. Pero lo cierto es que al menos a mi, la voz me cautivó y es una pena que tan joven haya fallecido. Gracias por el comentario.
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